¿Qué
es la peste porcina clásica?
La peste porcina
clásica, también conocida como cólera porcino, es una enfermedad vírica
contagiosa de los cerdos domésticos y salvajes. Es causada por un virus del
género Pestivirus de la familia Flaviviridae, estrechamente relacionado con los
virus causantes de la diarrea viral bovina en los bovinos y de la enfermedad de
la frontera en los ovinos.
Hay un solo serotipo
del virus de la peste porcina clásica; la enfermedad fi gura en la lista del
Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de
Sanidad Animal (OIE) y es de declaración obligatoria a la OIE (Código Sanitario
para los Animales Terrestres de la OIE).
¿Dónde
existe la enfermedad?
La peste porcina
clásica se encuentra en Centroamérica y Sudamérica, Europa, Asia y partes de
África. Actualmente están libres de la enfermedad Norteamérica, Australia y
Nueva Zelanda. En la década del noventa aparecieron focos importantes en los
Países Bajos (1997), Alemania (1993-2000), Bélgica (1990, 1993, 1994) e Italia
(1995, 1996, 1997).
¿Cómo se transmite y
propaga la enfermedad?
El modo más común de
transmisión es por contacto directo entre cerdos sanos y aquellos infectados
con el virus de la peste porcina.
El virus se excreta
en la saliva, secreciones nasales, orina y heces. La enfermedad se puede
propagar por contacto con vehículos, corrales, piensos o ropa contaminados. Los
animales que son portadores crónicos de la enfermedad (infección persistente)
no presentan necesariamente signos clínicos de la enfermedad, pero pueden
excretar el virus en las heces. La descendencia de las cerdas infectadas puede
adquirir la infección en el útero y excretar el virus durante meses.
El virus de la peste
porcina puede sobrevivir durante meses en el cerdo y en los productos elaborados
a base de cerdo si la carne se almacena a temperaturas frías y durante años si
la carne está congelada. Los cerdos pueden ser infectados por consumo de carne
o productos porcinos infectados.
Se ha demostrado que
en partes de Europa la población de jabalíes puede desempeñar un papel en la
epidemiología de la enfermedad.
La enfermedad se ha
propagado mediante el transporte legal e ilegal de animales y por la
alimentación de los cerdos con aguas grasas que contienen tejidos infectados.
¿Qué
riesgos entraña para la salud pública?
Este virus no afecta
al hombre. Los cerdos son la única especie sensible conocida.
¿Cuáles
son los signos clínicos?
La enfermedad tiene
formas agudas y crónicas y puede ser grave, con una alta mortalidad, o leve, incluso
inaparente.
En la forma aguda de
la enfermedad, en todos los grupos de edad, hay fiebre, acurrucamiento, pérdida
de apetito, apatía, debilidad, conjuntivitis, estreñimiento seguido de diarrea,
y andadura irregular. Varios días después del inicio de los signos clínicos,
las orejas, el abdomen y la cara interna de las extremidades pueden presentan
una decoloración púrpura. Los animales con la enfermedad aguda mueren en un plazo
de 1-2 semanas. Casos graves de la enfermedad son muy similares a los de la
peste porcina africana.
Con cepas de baja
virulencia, la única expresión puede ser una disminución de la tasa de
reproducción y el nacimiento de lechones con defectos neurológicos, tales como
el temblor congénito.
¿Cómo
se diagnostica la enfermedad?
Dado que los signos
clínicos no son exclusivos de la peste porcina clásica y varían mucho, es
necesario efectuar las pruebas de laboratorio para detectar los anticuerpos o
el propio virus. El Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas de la
OIE describe las pruebas.
¿Qué
se hace para prevenir o controlar esta enfermedad?
La peste porcina clásica
es una enfermedad inscrita en la lista de la OIE y es de declaración
obligatoria.
Actualmente no hay
tratamiento. En las áreas donde la enfermedad es endémica, la vacunación pude
prevenir la propagación de la enfermedad.
La producción de las
vacunas utilizadas debe seguir las normas correspondientes de la OIE (Manual de
las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres de la
OIE). En la medida en que la enfermedad esté bajo control, se puede cesar la
vacunación pero se mantendrá una vigilancia continua. En el Código Sanitario
para los Animales Terrestres de la OIE se definen los requisitos que ha de
satisfacer un país o una zona para ser considerado libre de la enfermedad.
En las zonas libres
de la enfermedad, se aplica una política de sacrificio sanitario que consiste
en la detección temprana, el control del movimiento, la eliminación adecuada de
los cadáveres y la limpieza y desinfección. Esta política ha permitido eliminar
la peste porcina clásica de Norteamérica y de gran parte de Europa Occidental.
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