¿Qué
es la paratuberculosis?
La paratuberculosis,
también conocida como enfermedad de Johne es una infección bacteriana del
tracto intestinal, crónica y contagiosa, que afecta principalmente a ovinos y
bovinos (se observa generalmente en el ganado lechero), caprinos y otras
especies de rumiantes. También se ha señalado la enfermedad en caballos,
cerdos, ciervos, alpacas, llamas, conejos, armiños, zorros y comadrejas.
La paratuberculosis
se caracteriza por una emaciación progresiva del animal y una diarrea cada vez
más grave.
El agente causal es
una bacteria denominada Mycobacterium avium subesp. Paratuberculosis (M.
paratuberculosis), descrita por primera vez hace más de 100 años en Alemania.
La paratuberculosis
es una enfermedad inscrita en la lista del Código Sanitario para los Animales
Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Su identificación
es de declaración obligatoria y debe ser notifi cada a la OIE (Código Sanitario
para los Animales Terrestres de la OIE).
¿Dónde
existe la enfermedad?
La paratuberculosis
presenta una distribución global. La bacteria es resistente al calor, al frío y
a la desecación, y puede sobrevivir por extensos periodos en el suelo (más de
un año) y aún más en el agua.
¿Cómo
se transmite y propaga la paratuberculosis?
Los animales
infectados excretan la bacteria en las heces, el colostro y la leche. Los
animales jóvenes adquieren la infección generalmente por contaminación del
medio o por ingesta de leche contaminada de una vaca infectada. La infección también
puede transmitirse del animal preñado infectado al feto. El contenido
bacteriano en las heces se encuentra antes que los signos clínicos sean
evidentes, de ahí que los animales portadores “silenciosos” constituyen una
importante fuente de transmisión.
La exposición de los
animales no infectados suele ocurrir cuando se introducen animales portadores al
efecto de ampliación o de reposición del rebaño. Aunque las probabilidades de
que los animales adultos expuestos resulten infectados son escasas, los
animales jóvenes son altamente sensibles.
¿Qué
riesgos implica para la salud pública?
¿Es
una zoonosis?
No se ha demostrado
claramente que la paratuberculosis sea una zoonosis. Sin embargo, se ha
detectado ocasionalmente el agente causal de la enfermedad de John (M.
paratuberculosis) en algunos pacientes con la enfermedad de Crohn. Esta es una
afección inflamatoria intestinal de los humanos, crónica y dolorosa, con
diarreas, que se asemeja a la enfermedad de Johne.
¿Cuáles
son los signos clínicos de la paratuberculosis?
Debido al curso lento
y progresivo de la infección en los bovinos, los signos clínicos no suelen
aparecer hasta la edad adulta (4-7 años), pero la enfermedad puede surgir en
los animales en cualquier momento entre 1 y 2 años.
El organismo causa
enteritis crónica (inflamación de los intestinos) caracterizada por diarrea,
mala condición y pérdida progresiva de peso aunque el animal tenga buen apetito
y una temperatura corporal normal. Los ovinos, caprinos y otros rumiantes no presentan
necesariamente diarrea. El organismo afecta al tracto intestinal y causa
engrosamiento e inflamación de la pared intestinal, lesiones que son
responsables de la pérdida de proteínas y la disminución de la capacidad de
absorción proteica, que conduce al desgaste muscular y una disminución de la
producción lechera. También puede causar un edema submandibular. Los síntomas
se van agravando poco a poco y conducen a un estado de malnutrición,
debilitamiento y, por último, la muerte.
¿Cómo
se diagnostica la enfermedad?
Las sospechas de la
enfermedad pueden basarse en los signos clínicos, con confirmación por medio de
las pruebas de laboratorio prescritas (Código Sanitario para los Animales
Terrestres de la OIE y Manual de Pruebas de Diagnóstico y Vacunas para los
Animales Terrestres de la OIE).
Para el diagnóstico
en animales con cuadro clínico sospechoso, se dispone de varias pruebas de laboratorio.
No obstante, el principal escollo en el control de la paratuberculosis es la
dificultad de detectar los animales infectados que no muestran signos de
enfermedad. El cultivo de heces, aunque es técnicamente difícil y requiere
tiempo, permite detectar los animales infectados al menos 6 meses antes de que
desarrollen signos clínicos, lo que es muy importante dado el curso lento de la
enfermedad y la cantidad de animales portadores “silenciosos”.
¿Cómo
prevenir o controlar esta enfermedad?
Medidas de prevención
y control No existe un tratamiento conocido para esta enfermedad. Las medidas
de control comprenden buenas prácticas sanitarias y de gestión, incluidos los
“screenings” en los animales nuevos para identificar y eliminar los animales
infectados y una vigilancia constante de los animales adultos.
En el caso de rebaños
infectados con paratuberculosis, las zonas de parto deben estar libres de
estiércol; los terneros, cabritos o corderos serán separados de la madre
inmediatamente después del nacimiento, se utilizará lactación artificial con
colostro pasteurizado (o colostro comprobado libre de enfermedad), y se les
criará aparte de los adultos hasta al menos un año. De este modo, se reduce el
riesgo de transmisión de la enfermedad a esta población más sensible.
Asimismo, para
reducir la contaminación fecal en las áreas de estabulación animal, se
recomienda elevar las fuentes de piensos y de agua.
Existen algunas
vacunas para esta enfermedad pero su uso está limitado a situaciones muy bien
definidas y bajo un estricto control reglamentario. Se ha observado que la
vacunación de terneros jóvenes ayuda a reducir la incidencia de la enfermedad pero
no impide su propagación o la ocurrencia de nuevos casos en el rebaño. La
vacunación puede interferir con los programas de erradicación basados en la
detección y posterior eliminación de los animales infectados, y la vacunación contra
la paratuberculosis, en particular, puede interferir también con las pruebas de
detección de la tuberculosis bovina.
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