Los grillos son una
buena base de la dieta para la mayor parte de reptiles insectívoros, pero en
tiendas especializadas se puede obtener una gran variedad de insectos. Cada
especie de reptil tiene sus particularidades y preferencias, sobre las cuales
es necesario informarse.
Los gusanos de harina
(Tenebrio sp.) tienen un baja relación calcio/fósforo y un alto contenido en
grasa. Las zophobas o gusanos gigantes (Zophobus sp.) también tienen esta
desventaja. Ambos deben darse en cantidades moderadas.
La calidad de un
grillo como alimento, depende de la calidad del alimento que el grillo ha
consumido en las últimas semanas. Los grillos pueden ser alimentados con pienso
de gallinas ponedoras, alfalfa, avena, cereales, fruta, verdura, y pienso para
perros o gatos machacado. Se comercializan también piensos para alimentar o
“enriquecer” grillos.
La mayoría de
insectos que podemos obtener son pobres en calcio, y antes de ofrecerlos como
alimento conviene “empolvarlos ” con calcio y un complemento vitamínico-mineral
para reptiles.
Muchos reptiles se
alimentan exclusivamente de insectos. La dieta de otras especies incluye en
proporciones variables insectos e invertebrados, como babosas, caracoles,
lombrices, crustáceos y arácnidos.
Aunque no podemos
citar aquí todos los reptiles insectívoros, la siguiente tabla incluye algunos
de ellos:
SAURIOS
(LAGARTOS)
La mayoría de
reptiles insectívoros pertenecen al suborden de los saurios.
Son insectívoros en
general los camaleones, geckónidos, anolis, escincos pequeños (Eumeces,
Sincella, Neoceps, Lerista) y gran parte de los agámidos (Physignatus, Pogona).
Otros
insectívoros son los de los géneros:
-Cordylus (lagartos
de cola anillada)
-Ameiva (tejú)
-Leiocephalus
(iguánidos)
-Cophosaurus,
Holbrookia (lagartos sin orejas)
-Cnemidophorus
(lagarto corredor)
-Urosaurus
-Moloch
-Xantusia (lagartos
nocturnos americanos)
-Petrosaurus
-Sceloropus (lagartos
espinosos)
-Anniella (lagartos
sin patas)
-Bipes, Blanus,
Rhineura (amfisbénidos o lagartos gusano)
Las serpientes
Algunas especies de
talla mediana y pequeña incluyen en su dieta buena parte de insectos e
invertebrados, como las de los géneros:
-Tantilla (serpiente
de cabeza negra)
-Storeria (serpiente
de vientre rojo y de Dekay): caracoles y babosas sobretodo
-Opheodrys, Liopeltis
(serpientes verdes)
-Sonora
-Glyalopion, Ficimia
(serpientes de hocico de gancho)
-Chionactes
(serpiente de hocico de pala)
Las tortugas
La gran mayoría de
tortugas acuáticas incluyen en su dieta proporciones variables de
invertebrados. Algunas especies terrestres los pueden consumir como
complemento, y más raramente como base de la dieta
PROBLEMAS
DE MALNUTRICIÓN
Casi nunca podemos
ofrecer a un reptil la misma variedad de insectos que come en la naturaleza. En
definitiva un reptil “es lo que come”, y por esta razón los problemas debidos a
malnutrición son muy habituales.
Los grillos de varias
especies (Grillus bimaculatus, Grillus campestris y Acheta domestica), están
disponibles comercialmente en diferentes tamaños y edades, y son una buena base
de la dieta para la mayor parte de reptiles insectívoros.
Otros insectos que se
pueden obtener en comercios especializados son los gusanos de harina (Tenebrio
sp.). Su principal desventaja es que tienen un baja relación calcio/fósforo y
un alto contenido en grasa. Además, como el caparazón quitinoso puede ser muy
duro, es mejor ofrecerlos cuando acaban de mudar, momento en el que tienen un
color más blanco.
Las
zophobas o gusanos gigantes (Zophobus sp.) son semejantes a los gusanos de harina pero de mucho
mayor tamaño. Comparten algunos de sus inconvenientes pero su caparazón quitinoso
no es tan duro. Tanto los gusanos de harina como las zophobas deben ofrecerse
en cantidades moderadas.
También se pueden
adquirir saltamontes y langostas de varios tamaños, que son excelentes para
devolver el apetito a los camaleones en huelga de hambre.
Las
moscas de la fruta
son adecuadas para crías de pequeños lagartos y para ranitas dendrobátidas y
Mantella.
Las
larvas de polillas de la cera
son muy ricas en grasa, y convenientes para reptiles debilitados. Las polillas
adultas son muy apetecibles para los anolis, Phelsumas y otros geckónidos.
Otras presas
adecuadas para diversas especies son gusanos de seda, lombrices de tierra
(ricas en calcio), Pachnodas (grandes larvas de escarabajo), cucarachas,
mariposas, termitas, arañas no venenosas, caracoles y babosas.
El tamaño de los
insectos ofrecidos debe ser adecuado al del reptil. La anchura del insecto debe
ser, como máximo, entre la mitad y dos tercios de la anchura del cuello del
reptil.
VARIEDAD
SEGÚN LA ESPECIE
No todos los reptiles
insectívoros son igual de exigentes por lo que respecta a la variedad de las
presas. Mientras que los geckos leopardo (Eublepharis macularius) y los geckos
Tokay (Gekko gecko) sobreviven y se reproducen con una dieta a base de grillos
enriquecidos y algún gusano de harina, otras especies necesitan mayor
diversidad.
La oferta de presas
variadas y de calidad ayudará a evitar problemas, pero igualmente debemos
informarnos con detalle de las particularidades y preferencias de cada especie.
La calidad de un
grillo como alimento, depende básicamente de la calidad del alimento que el
grillo ha consumido en las últimas semanas. Pensar que todos los grillos son un
alimento adecuado sería tan erróneo como pensar que todas las hamburguesas son
iguales, simplemente por tener aspecto de hamburguesa.
En la práctica esto
significa que un grillo que lleva tres semanas en una tienda sin comer,
esperando que nosotros lo compremos, será un pésimo regalo para nuestro reptil.
Hay que obtener los insectos de un proveedor experimentado y de confianza, y
alimentarlos bien hasta el momento de su uso.
ALIMENTAR
INSECTOS
Los grillos pueden
ser alimentados con pienso de gallinas ponedoras, que es muy rico en calcio, o
bien alfalfa, avena, cereales, fruta, verdura, y pienso para perros o gatos
machacado. Se comercializan también piensos para alimentar o “enriquecer”
grillos y otros insectos (“gut-loading diets”).
Pese a ello, la
mayoría de insectos que podemos obtener son pobres en calcio, y antes de
ofrecerlos como alimento conviene “empolvarlos ” con calcio y un complemento
vitamínico mineral para reptiles. La manera más efectiva de hacerlo es
introducir los insectos en una bolsa con un pellizco de complemento en polvo, y
agitarla bien para que el insecto quede bien “empolvado”.
CUIDADO
CON LOS INSECTOS TÓXICOS
Los invertebrados
recogidos en el campo pueden ser una ayuda valiosa, pero debemos estar seguros
de que no han estado expuestos a pesticidas. Hay insectos que pueden ser
tóxicos, como las luciérnagas (Photinus sp.), las mariposas monarca (Donaus
sp.), o chinches de las plantas como Oncepeltus fasciatus (Lygaeidae), de vivo
colorido negro y naranja.
Bastantes reptiles
insectívoros pueden incluir algo de materia vegetal en su dieta, y las especies
de mayor tamaño también suelen aceptar crias de ratoncillo (“pinkies”).
Los insectos deben
ofrecerse preferiblemente en recipientes de paredes lisas lo bastante altas
como para que no puedan salir. No es conveniente que el terrario sea un
hervidero constante de insectos. Es preferible ofrecer pequeñas cantidades
regularmente, para controlar si el reptil come correctamente.
PIENSO
HASTA PARA LOS INSECTIVOROS…
Ante los problemas
prácticos que representa alimentar a un insectívoro hay una solución que está
ganando terreno: el uso de piensos granulados. Se comercializan diversos
piensos para especies insectívoras, como por ejemplo para lagartos barbudos. Su
uso es recomendable, aunque muchas especies no aceptarán este tipo de alimento.